23-06-2010

Hablar de Meyer Beltrán, es traer de la llanura franca, el recuerdo vivo de aquellos cantadores sencillos, que en cada parrando dejaban flotando en el aire la voz en sus canciones y la reciedumbre de sus corrios, recuerdos de un pasado, pero también la historia de un presente.
Meyer es una especie de simbiosis entre el hombre del campo y el de la ciudad, es recio y romántico lo que ha dado en su canto, una sobrada razón, un puesto preponderante en el marco del gran retrato donde figuran nuestros cantadores llaneros.
Hoy vuelve a los escenarios con un nuevo trabajo titulado “sentimiento de culpa”, como si del fondo de su espíritu la vida le reclamara algo, pero no, es simplemente un titulo. Yo tengo el alma grande, la que me ha enseñado a querer: me dijo con una sonrisa amplia y generosa.
Estamos de plácemes, al igual que lo está el llano, porque el cantor vuelve a cantar y le dice a la llanura presente. Sé que este trabajo de Meyer Beltrán, va a ser del agrado de todos ustedes. Un abrazo cordial,
Hugo Mantilla Trejos.